domingo, 1 de febrero de 2009

FiCiFi 10: Mama, dice tu nieto que cuándo nace tu padre.


Saludos bienaventurados terrícolas. Una vez más, y puede que por última vez de forma académica, estoy aquí para escribir algo que relacione la ciencia ficción y la física. Y esta vez, creo interesante hablar de una película que vi en vacaciones; Esfera (1998). En ella, un grupo de científicos formado por un matemático, una bióloga, y un psicólogo (porque aunque algunos fanfarrones digan lo contrario, la psicología es una ciencia) son llamados por el ejercito de los EE.UU. para investigar un increíble suceso: el descubrimiento de una nave sumergida en el océano desde hace 300 años.

Este parece un argumento interesante, pero no parece demasiado fantástico…lo mejor llega cuando entran en dicha nave, y en su interior descubren algo que denominan “Esfera Perfecta”. Es una esfera cuya superficie parece líquida, brillante, y que todos quieren tocar pero ninguno se atreve. Poco a poco, investigan la procedencia de la nave y (ahora viene lo interesante), es una nave de los Estados Unidos de América que tuvo la mala suerte de “encontrarse” con un agujero negro que no habían “visto”.

Después de este pequeño resumen inicial, creo que está bastante claro que vamos a hablar de viajes en el tiempo.

¿Sería posible viajar en el tiempo? Pues según la teoría relativista si, pero no de la misma forma que nosotros pensamos. Cuando un objeto viaja a velocidades próximas a la de la luz, su tiempo avanza más lentamente que el de un observador externo, por lo que el viajero llegaría a un lugar más adelantado en el tiempo. Sin embargo, sería imposible viajar hacia atrás en el tiempo a un momento anterior a la construcción de la máquina temporal, según sostiene el físico Stephen Hawking. Lo curioso del caso es que la nave viaja en el tiempo utilizando para ello un agujero negro. ¿Realidad o ficción?

En la película, es notable y muy interesante la apreciación del matemático, interpretado por Samuel L.Jackson. Dice el genio, que los todos los que forman el grupo científico que han viajado al fondo del mar, van a morir. Y para ello utiliza el mejor razonamiento posible: Si esa nave viene del futuro significa que nadie dio el aviso de que la nave sufriría un accidente. Si nosotros lo sabemos y nadie avisó, implica que moriremos aquí. Esto respeta en mayor o menor medida el problema de la paradoja del abuelo. Es un punto de vista interesante.




Supongamos que viajamos al pasado, digamos, a la época en que nuestros padres se conocieron, y decidimos impedir que un tío ligue con nuestra madre, para evitar que se enamore de otro que no sea papa. Resulta que ese tío era nuestro padre. Así imposibilitaremos nuestro nacimiento. ¡Qué cosas! Si no hemos nacido, no podremos impedirlo, así que nuestros padres sí se habrían conocido, por lo que nacemos. Y así una y otra vez. Esto es la paradoja del abuelo, adaptada a la “paradoja de papa y mama”.

Así pues, ¿cómo solucionan nuestros amigos el problema? Digamos que en el caso de viajes temporales, solo podríamos ser espectadores. No podemos alterar hechos pasados, ya que nuestro presente, desde el cual habríamos viajado, está formado por los hechos puntuales del pasao que no podemos alterar. Menudo lio mental, pero al parecer, así es.


Lo que quizás si podemos hacer, es intervenir para que ocurra lo que tiene que ocurrir. Algo así vimos en la película “Regreso al futuro”, donde nuestro amigo McFly consigue que su madre se enamore de su padre. Pero ¿qué ocurriría si una sociedad de robots asesinos enviase al pasado un robot para asesinar a la mujer que dará a luz a nuestro salvador? Pues en Terminator envían a Risk, un soldado que consigue vencer a la máquina. De paso aprovecha para dejar embarazada a mujer en apuros, y así convertirse en el padre del hombre que lo envió al pasado. ¿Cuál era el verdadero papel de Risk? Puesto que, según la paradoja del abuelo, las máquinas no podrían matar a Sarah Connor, Risk solo tenía que quedarse mirando como la máquina era destruida. Por supuesto tenía que fecundar a Sarah, pero no debería preocuparse por el terminator.

Casos como el anterior hay varios en el cine, pero realmente, viajar al pasado no impediría un acontecimiento ya ocurrido. Pero claro, nuestros amigos siguen atrapados en el fondo del mar, con monstruos marinos y todo, convencido alguno de ellos, de su muerte segura, ya que así lo dice la física. La verdad, y no recuerdo muy bien cómo, consiguen llegar a la superficie. Resulta que la esfera perfecta tenía la habilidad de conceder los deseos de aquél que se hubiese metido en ella. Así pues, y en un alarde de cursilería, nuestros amigos científicos deciden darse la mano y desear que la esfera regrese al lugar del que proviene, y todos contentos y felices. ¿Con qué nos deja esto? Pues con un círculo vicioso que se repetirá eternamente: la nave del futuro viajará al pasado y se estrellará, y así una y otra vez.

En resumidas cuentas, viajar al pasado es algo que, aunque fuese posible en términos físicos, no podría producir cambios en los hechos ya acontecidos. Así pues, me despido por hoy, con la esperanza de que retomar esta entrada y profundizar algo más en el tema de los viajes temporales.

No olviden supervitaminarse y mineralizarse.

domingo, 25 de enero de 2009

FiCiFi 9:


Bienvenidos otra vez al maravilloso mundo de la ciencia ficción. Me empezaba a preocupar porque no se me ocurría nada sobre lo que hablaros, pero entonces, cotilleando por la red, vi el tráiler de una peli de Star Trek: Insurrección. Brevemente, os digo que el capitán Picard y cia se van un planeta a recuperar al androide Data. Allí, descubren un plan para aprovecharse de los poderes curativos de los habitantes del planeta.

Hasta este punto, todo parece más o menos normal (viajes entre planetas a velocidades hiperlumínicas, tele transporte…). Pero hay una cosa que me llamó bastante la atención. En un lago cerca de la aldea que están investigando, los tripulantes del Enterpise encuentran una nave sumergida que utiliza un campo de invisibilidad. Dado que los viajes a velocidad luz y el tele transporte están más que superados, creo interesante hablar de los campos de invisibilidad.

Para empezar, decir que a día de hoy se ha conseguido hacer “invisibles” pequeños objetos utilizando el fenómeno físico conocido como “scattering”. La verdad, no se muy bien en qué consiste esto, lo leí en esta página http://www.clarin.com/diario/2005/03/01/um/m-930733.htm pero tampoco lo explican. Solo se que lo consiguen con los llamados meta materiales.


Pero si que hablan de los campos de invisibilidad creados con cámaras, como en la película de James Bond “Muere otro día”. ¿Cómo funciona? Pues no es difícil. Basta con colocar pequeñas cámaras por toda la superficie del objeto, un coche en este caso, y emitir la imagen en el lugar opuesto. Para ello, sería necesario que toda la carrocería del coche estuviese formada por televisiones. Es la nueva moda: coches V8 con carrocería TFT.

La verdad es que es un método complicado, pero no debería dar problemas. Bien es cierto que no sería un método perfecto, y si el coche está en movimiento, o nosotros nos movemos la “invisibilidad” no sería tan perfecta.

Ciertamente, la invisibilidad es un tema apasionante, pero hay algo que es mucho más curioso dentro de esa nave. Cuando los héroes consiguen entrar dentro, se encuentran una réplica de la aldea a la que intentan ayudar. Pero lo más curioso, es que tras una pequeña pelea con un hombrecillo que les dispara, salen de la nave. Curiosamente, estaban en una sala holográfica. Esto viene a ser algo así como la sala de entrenamiento de los X-Men, que utilizaban hologramas para preparar tácticas de combate y todas esas cosas.

Vamos a ver, está bien eso de utilizar hologramas para pedirle a Obi-Wan que te ayude, pero poder subirte en un holograma, abrir puertas holográficas, incluso comer comida holográfica, pues es algo que se me escapa, la verdad.

Según la wikipedia, la holografía es una técnica de fotografía que recrea imágenes en tres dimensiones., utilizando para ello un laser, que graba microscópicamente una película fotosensible. Ésta, al recibir la luz desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones. Así pues, cuando vemos proyectado un holograma, vemos luz.

La luz tiene lo que se denomina “dualidad” onda partícula. Para aquellos que no estamos muy metidos en el tema, es algo así como que los físicos estudiaban los fenómenos lumínicos, y unas veces la luz se comportaba como una onda, y otras veces como una partícula. Como no encontraban explicación, pues ala, “dualidad”. Bromas a parte, según la física clásica, hay diferencias entre las ondas y las partícula: la ondas no tienen masa, mientras que las partículas, ocupan un lugar en el espacio y pesan.

Pero un holograma no deja de ser luz, y por muy evolucionado que pudiera estar esta tecnología, la luz, luz es. Si intentamos subir a un alienígena encima de una casa holoproyectada, actuará eso que la ciencia optó por llamar “gravedad”. Porque la luz, luz es. Por muy perfecto que pudiese llegar a ser un holograma, si interaccionamos con el, lo único que logramos es interrumpir el haz luminoso, y cortar así la emisión.

Con todo esto, decir que Obi-Wan Kenobi si ayudó a la princesa Leia, y que aunque el hombrecillo que disparó al capitán Picard murió, fue a causa de los laser, porque el holograma re constructor de aldeas aguantó su peso.

Al respecto no tengo mucho más que decir. Solo que no olviden supervitaminarse y mineralizarse.

martes, 13 de enero de 2009

FiCiFi 8: No hay cuchara


Hola a todos. De nuevo estoy por aquí tras el parón navideño. La verdad es que tenía esta idea en la cabeza desde hace unos días, pero por diferentes motivos lo he ido dejando. Esta entrada, como habréis podido ver, va a tratar sobre un aspecto de la película “Ultimatum a la Tierra”, la última en la que aparece nuestro querido Neo. A parte de ciertos momentos de “lucidez” científica, la película está bastante bien; es de esas que decides ver en la cola misma del cine y acabas dándote cuenta de que el dinero ha sido bien invertido. Pero vamos al lio.

En la peli, un OVNI se aproxima a la Tierra a gran velocidad. UN dato interesante de la película es que intentan darle fiabilidad científica a lo que dicen, y la velocidad está expresada en unidades del SI. Siendo concretos, el objeto se acerca a una velodidad de, textualmente, 3*10^7 m/s. No está mal para el cacharro.

Lo más mejor es que descubren el objeto cuando faltan, si no recuerdo mal, 4 o 5 horas para que llegue a la Tierra. Esto es bastante lejos, pero como el OVNI viene rapidísimo, no deja tiempo de reacción. Así que no es de extrañar que una de las ideas aportadas para intentar solucionar el problema, es la de enviar un misil para interceptarlo. Y aquí es donde se pone interesante el asunto.

Aceptemos que es una velocidad que está en el límite de las consideradas no relativistas, y aplicaremos la física clásica. El misil en cuestión, ¿qué masa necesitaría para ser digno de mención? Porque una cosa es enviar un misil y otra enviar un misil que haga algo. Esto es sencillo calcularlo igualando los momentos lineales de los dos objetos.



Supongamos que el OVNI tiene una masa de 10 toneladas. Conocida su velocidad, es fácil calcular el momento. Para el misil tomemos como ejemplo un misil chino PL-9 que alcanza una velocidad de mach 3.5 (según la web http://www.machtres.com/chinos.htm). Apliquemos ahora el principio arriba enunciado:
MASA del misil*VELOCIDAD del misil= MASA del OVNI*VELOCIDAD del OVNI”
Sustituyendo en la ecuación, la masa teorica del misil sería de 23809538.1. Esto son casi 24 mil toneladas. La verdad no se con qué comparar esto, pero es impresionante.

Ahora bien, podemos hacer una estimación aproximada de su volumen. Supongamos una densidad aproximada de 5.5 (es que no se me ocurria otra). Así pues, el volumen del misil sería de aproximadamente 4300 metros cúbicos. Apliquemos esto a un misil supuestamente cilíndrico cuyo diámetro fuese de 10 metros (un misil decente). La superficie de la base sería más o menos de 78 metros cuadrados. Así, la longitud del misil sería de 55 metros. Según la wikipedia, el conjunto de lanzamiento de un transbordador espacial mide 56 metros. Es un misil digamos grande.

¿No teneis curiosidad por saber qué aceleración es necesaria darle al cuerpo para que este pueda escapar de la Tierra? Pues es fácil. Si la velocidad de escape de la Tierra es de 11172.6m/s y supongamos que tarda unos 15 minutos en alcanzar dicha velocidad. La aceleración del cuerpo sería 12.4 m/(s^2). La fuerza necesaria para alcanzar dicha aceleración es aproximadamente 3*10^8 Newton.

No voy a comentar nada del precio de dicho misil, ni del precio del combustible. Solo decir que no me extraña que no mandasen el misil.


Despues de esto, no se me ocurre mucho más que decir, solo que veais la película, ya que hay momentos que no tienen desperdicio. Y con esto y un bizcocho me despido por un breve periodo de tiempo, hasta que encuentre un nuevo motivo para escribir.

Un saludo, y no olviden supervitaminarse y mineralizarse.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

FiCiFi 7: De bombas nucleares y asteroides gigantes.


Hola a todos, y bienvenidos una vez más al maravilloso mundo de la física en la ciencia ficción. Esta vez estamos aquí para hablar de Armageddon, la peli esa del asteroide gigante que viene derechito a por nosotros. La película, todo hay que decirlo, es entretenida. Pasas algo más de dos horas entretenido…y al final todo sale bien. Bueno, más o menos, porque a mi personalmente ver a Bruce Willis alias John McClane sacrificándose por el noviete guaperas y chulito de su hija no me mola…pero en fin.

Pero chorradas a parte, metámonos un poco más de lleno en la física de la película. La solución que se le ocurre al genio de la NASA; que por cierto, es uno de los hombres más inteligentes del planeta según otro de la NASA; es detonar una bomba nuclear en el asteroide y partirlo en dos, para que las mitades pasen de largo la Tierra.

Bien bien bien…aquí hay varios puntos curiosos. Hace “el genio” un simil muy curiosi:

-Si explotas un petardo en la palma de tu mano, solo produce quemaduras…si cierras el puño, tendrán que abrirte los botellines de cerveza el resto de tu vida.





Pues bien, si en vez de una mano es una manzana, después de la explosión, habrá mil trocitos de manzana desperdigados por la habitación. Algo parecido ocurriría con el asteroide…no se partiría en dos, sino en miles de pequeños asteroides. ¡PERO ATENCIÓN! Tengamos una cosa en cuenta. El asteroide de la peli no es un destructor cualquiera como el que acabó con los dinosaurios (de unos 10 Km de radio) sino que tiene el tamaño de Texas. Según la Wikipedia, Texas tiene una superficie de 685622 Km cuadrados, que por analogías ideales coincidirían con un asteroide de 400 Km de radio. ¿Qué supone esto? Pues que tras la explosión vendrían a la Tierra varias decenas de asteroides tipo “mata dinosaurios”. Iba a decir que es una putada, pero es el blog de una asignatura así que me lo callo.


Ahora bien, como el plan lo ideo “el genio” de la NASA, su bomba nuclear seguramente sea inteligente y solo explosione en una dirección. Tendríamos otro problemilla. Su plan consiste en que Willis-AKA-McClain y sus amigos taladren un boquete de 240 metros de profundidad, metan la bomba, se marchen y la detonen. Vale. Yo me pregunto…¿qué son 240 metros de profundidad frente a 400 Km? Pues os lo voy a decir….es el agujero que hacíamos de niños (y no tan niños) en la playa para que se llenase de agua cuando llegaba una ola. Maravilloso.


Pero vamos a ver algo más interesante. Vamos a dar por excelente la idea de “el genio”…que todo lo que dijo estaba bien. ¿Qué potencia necesitaría la bomba nuclear para separar los dos trozos del asteroide antes de que nos revienten? Esto depende de varias cosas…pero si atendemos a la película, en ella hablan de la zona límite o algo así, que viene a ser el punto a partir del cual los trozos no se separan lo suficiente. Está estimado en unas 4 horas. Esto es, deberían separarse en 4 horas como mínimo 12742 Km. Démosle 13000 para redondear, aunque a esta distancia seguramente nos moríamos igual. Vale, 13000 Km en 4 horas. Esto fácilmente se ve como una velocidad de 902 m/s. Veamos cómo de grande es la bomba.

Los datos que tenemos son:

- Velocidad=902 Km/h
- Radio del asteroide=400Km
- Suponemos una densidad media del asteroide de 2*10^3 Kg/m^3.

Podemos entonces calcular la masa del asteroide como el producto de su volumen por su densidad. Así obtenemos una masa de 6*10^20 Kg. Cada una de sus mitades tendrá de masa 3*10^20 Kg.


Tenemos por tanto la masa de cada mitad y la velocidad que queremos otorgarle a cada mitad. Así, sustituyendo en la ecuación, obtenemos una energía de 1.22*10^26 Julios. Así dicho no se si es mucho o poco, pero podemos convertir los Julios a Megatones, quedándonos con 3*10^9 Mt…TRESMIL MILLONES de megatones. Como curiosidad, la bomba atómica más potente ideada llegaba a unos “míseros” 100 megatones. Así que nuestros amigo Steve Buscemi cabalgó a lomos de un auténtico mastodonte atómico.


Ahora bien, teniendo en cuenta que todo el arsenal nuclear se estima en 15000 Megatones, vamos a dejar a nuestros vaqueros con una modesta bomba de 50 Megatones, la mayor detonada en la historia. ¿Con qué nos deja esto? Pues con lo siguiente.
Aplicando la fórmula de la energía cinética, obtendríamos una velocidad de separación de los fragmentos de asteroide de 0.0012 m/s, esto es una birria. Para separarse los 13000 Km de seguridad a esa velocidad, se necesitan nada más y nada menos que 6944 días, que vienen a ser 19 años.
MORALEJA, más investigación en NEO (Near Earth Objects) y menos Armageddon.


No olviden supervitaminarse y mineralizarse.

domingo, 30 de noviembre de 2008

FiCiFi 6: Crossover

Saludos terrícolas. Hace pocos días publiqué la 5ª entrada de FiCiFi, y hoy ya estoy de vuelta. Porque este fin de semana ha sido muy improductivo, me he dedicado a no hacer nada. Pero en un momento de lucidez recordé que el martes comenzaremos con el tema referente a Star Wars, una de mis sagas cinematográficas favoritas. Sé que lo pasaré mal escuchando cómo algunos individuos destrozan el universo de Lucas, pero podré soportarlo. Pero a lo que vamos, con tanta productividad en mente, me dije que debería darle una segunda oportunidad a una película que todo el mundo encumbra y yo no pude terminar; 2001: Space Odyssey . En efecto, no me gustó, pero si algo es maravilloso en esa película…es el espacio. Así que sin más, vamos a ver dos videos, el primero es de la película de Kubrick, el segundo, del tercer episodio de la saga de Lucas.




Maravillosos ambos dos. Lo que voy a hacer a continuación es comparar las dos escenas, diciendo qué hace mal la George Lucas y qué hace bien Stanley Kubrick. Pues sin más dilación, comencemos.

Lo primero que me gustaría comentar es el sonido. Si, el sonido es algo que a todos nos gusta en las películas ambientadas en el espacio, y más concretamente en las pelis de la guerra de las galaxias. Por supuesto que aquí no hablaremos de las bandas sonoras de las películas, eso no forma parte de la crítica, tan solo decir que ambas dos son muy buenas.

Pero lo interesante es el sonido de la escena, de la “acción”. En 2001, las escenas espaciales carecen de sonido, excepto el de la banda sonora. Esto no es un error de post-producción. Kubrick se preocupó de darle a su película un nivel de credibilidad lo mayor posible. Y como todo el mundo sabe en el espacio no hay materia, no puede transmitirse el sonido. Es lógico que cuando una lanzadera se acople a una estación espacial, desde el espacio no pueda escucharse dicho acople. Y como ese muchos ejemplos. Sin embargo, en la batalla entre el ejercito de la República y los droides separatistas, podemos escuchar multitud de sonidos; desde el rugido de los motores de los cazas jedi, pasando por los disparos de las naves, hasta las explosiones y los choques entre naves. Todo un despropósito.

Hablemos de otra cosa. Vemos en Star Wars una gran variedad de esquivas, picados y encabritados y muchas cosas más que llevan a cabo nuestros colegas Obi-Wan, Anakin y compañía, a lomo de sus cazas. Pues bien, no es que sea difícil hacer esos giros a tanta velocidad…es que es imposible hacerlos en el espacio. Me explico. Un caza harrier puede llevar a cabo todas esas virguerías por una simple razón: el rozamiento. Así pues el caza utiliza sus alerones, flaps, y demás elementos aerodinámicos para hacer que el aire haga variar el momento lineal del avión, y así este varíe su dirección. Sin embargo en el espacio no hay rozamiento, por lo tanto una nave no podría realizar esas maniobras. Para que una nave pudiese hacer esos movimientos debería tener propulsores en varios puntos de su superficie, no podría valerse de elementos aerodinámicos como en la película.

Por otro lado, vemos que en 2001 los movimientos de las naves son constantes, sin movimientos bruscos. Se comportan tal y como deben comportase las naves espaciales.


Por último hablaré un poquito de la gravedad. Es evidente que en el espacio no hay gravedad. En Star Wars cuando una nave es derribada, sin saber porque, cae. Quizás en este video se pueda justificar, ya que están muy cerca de Coruscant y puede que se vean afectados por la gravedad del planeta, pero en otras ocasiones esto no está tan claro. También vemos que dentro de las naves hay gravedad. En cualquier caso demos el beneficio de la duda a nuestro amigo George y vamos a creer que tienen “generadores de gravedad”.

Sin embargo, es interesante observar cómo en 2001 en el transbordador no hay gravedad. Y otro detalle es ver cómo la estación espacial, que tiene forma circular, gira sobre sí misma. Con esto se conseguiría generar una gravedad que no sería sino la fuerza centrípeta. Se podría generar una fuerza similar a la gravedad terrestre simplemente igualando las dos aceleraciones:

a=v^2/R=9.8=g

Si suponemos un radio aproximado de 500 metros, nos sale una velocidad aproximada de 70m/s. Esto supone que la estación tarda unos 45 segundos en dar una vuelta. En la película vemos que aproximadamente ese es el tiempo que tarda en completar un giro.


Creo que con esto nos podemos quedar más o menos a gusto por unos días. Espero que os haya gustado. Yo por mi parte prometo que intentaré volver a ver 2001, a ver si esta vez puedo acabarla.


No olviden supervitaminarse y mineralizarse.

martes, 18 de noviembre de 2008

FiCiFi 5: Ver por los oidos.

Saludos terrícolas. Perdón por el retraso, pero he teniod una serie de problemillas logísticos con el vídeo de abajo y no he podido subir la entrada antes. Espero que no haya ningún problema.
Mi entrada de hoy va a tratar sobre un concepto muy curioso. En concreto, en la película “La guerra de los mundos” (Byron Haskin-1953), vemos que los alienígenas tienen un sistema de visión cuanto menos peculiar: tres ojos, cada uno de un color diferente; a saber; rojo, verde, azul. Analizando detenidamente este sistema de visión, el científico guaperas de la peli, llega a la conclusión (solo Dios sabe cómo) de que estos marcianitos pueden oler los colores. Pues bien, ya que un compañero preguntó qué era eso, vamos a tratarlo un poco. Así pues, nos centraremos en la sinestesia de los marcianos. El término sinestesia viene del griego συν, 'junto', y αισθησία, 'sensación' supone la mezcla de impresiones de sentidos diferentes (Wikipedia). Esto puede presentarse afectando a diferentes sistemas sensitivos, por ejemplo, haciéndonos ver los sonidos, imaginarnos los números y letras de un determinado color, o como en el caso de los marcianitos, oliendo los colores. Pero ¿cómo aparece la sinestesia?


Lo primero de todo, hay que tener claro que las percepciones sinestésicas son reales, no son alucinaciones, y son específicas de cada persona. Por lo tanto, siendo una percepción real, debe tener una explicación científica. Hay quienes opinan que la sinestesia supone un cruce de cables en el cerebro. Veamos pues cómo se procesa la información a nivel neuronal, para comprender mejor este trastorno.



A través de los distintos órganos sensoriales, nuestros foto-receptores recogen los estímulos y los envían al sistema nervioso central (SNC) donde serán procesados. Se sabe que en nuestro cerebro hay áreas que se encargan de determinadas funciones, y se encuentran separadas entre si. Por lo tanto, la corteza visual se encarga del análisis de la información procedente de la vista, la corteza auditiva de los sonidos…etc.

Sin embargo, se sabe que desde estas áreas especializadas se envía información a otras zonas denominadas “asociativas”, donde se asocian diferentes modalidades sensitivas. Esto nos permite reconocer un mismo objeto utilizando distintos sentidos (por ejemplo, una persona que pierde la vista, asocia el tacto de una moneda con su imagen y así puede saber su valor).

Algunos científicos piensan que en los sinestésicos hay algún desorden en estas zonas de asociación, y a modo de cortocircuitos conectan unas zonas sensoriales con otros. Sin embargo se desconoce el lugar de esta conexión. Utilizando técnicas como la TEP (tomografía por emisión de positrones) se comprobaba que algunos sinestésicos, cuando escuchaban música mostraban actividad no sólo en las zonas de la corteza auditiva, sino también en la visual; algo que no ocurre en personas “sanas”. Algunas drogas, como el LSD, producen efectos sinestésicos en los consumidores.

---José Carlos Dávila; Profesor Titular del departamento de Biología Celular y Genética, Universidad de Málaga---


La verdad, no puedo presentaros ningún tipo de deducción matemática, porque sinceramente, esto está incluido en el campo de la psicobiología, pero es algo que me resultó muy interesante, y me pareció cuanto menos, curioso.


Espero que os haya aclarado un poco sobre el tema de la sinestesia. En la próxima entrada, intentaré hablar de la óptica de nuestros amiguitos marcianos, con sus tres ojos tan parecidos al simbolito de antena 3. Aquí os dejo con el inicio de un capítulo de House en el que una piloto de la NASA sufre un ataque de sinestesia. No se cómo de fiable será la forma de presentarnos el síntoma, pero nos podemos hacer una pequeña idea.



No olviden supervitaminarse y mineralizarse.

lunes, 17 de noviembre de 2008

FiCiFi 4: Cazando tormentas

Muy buenas . Estaba dale que dale pensando en un tema para hablar en el blog, y como no me venía ninguna idea a la cabeza, me puse a mirar las fotos que nos hacemos mi amigo Jorge y yo cuando nos vamos a hacer espeleología; esto es explorar cuevas. Fue en ese momento cuando se encendió la bombillita en mi cabeza. Casualmente una de las cuevas que exploramos tiene un lago subterráneo, y no es precisamente pequeño. Aunque no lo conseguimos encontrar, si que me dio una idea bastante guay para poder comenzar una entrada. Se trata de un fenómeno bastante curioso que ocurre en la película de “Viaje al centro de la Tierra”. Así que sin más dilación, comencemos a hablar de las “Tormentas Subterráneas”. Pues al lío.

Y es que en esta película, cuando nuestros amigos se montan en la barca que ellos mismos han construido, comienzan a moverse por el mar subterráneo. De esto no nos podemos quejar, porque hay lagos subterráneos. ¡Que no son tan grandes! pero son de todas formas. Pues casualmente, y como en toda película de aventuras que se precie, se meten de lleno en una tormenta inoportuna con rayos y todas estas cosas. Pues bien, intentaré a continuación explicar qué es y cómo se forma una tormenta, y luego pasaremos a preguntarnos si sería posible lo visto en la película.

Para empezar, las tormentas son fenómenos atmosféricos caracterizados por la existencia de dos masas de aire de diferente temperatura y que se encuentran próximas. Debido a esta diferencia de temperaturas, se produce el llamado efecto de convección; una de las formas de transferencia de energía caracterizada por el movimiento ascendente-descendente de fluidos a diferentes temperaturas. Aquí, el fluido a mayor temperatura, disminuye su densidad, por lo que asciende, desplazando hacia abajo el fluido con menor temperatura, que es más denso. Este es el funcionamiento básico de un sistema calefactor. Como consecuencia de este movimiento, se producen diferentes fenómenos, como por ejemplo la lluvia o los rayos.


Pues bien, para que una tormenta se forme son necesarias dos condiciones: la presencia de hielo en capas altas de la troposfera y una fuerte corriente ascendente de aire húmedo. No asustarse con el hielo a 12 Km de altitud. Esto es algo muy común, porque recordad que a esa altura la temperatura es de unos -50ºC. Como consecuencia de la convección de aire caliente y aire frío, se produce una separación de cargas dentro de la nube. Y puesto que en condiciones de tormenta el aire es húmedo, es el medio adecuado para la aparición de fenómenos eléctricos.


Así que a grandes rasgos, tenemos clara la formación de las tormentas. Podemos hacer un “inventario” de lo necesario para que se forme este fenómeno. En nuestra lista aparecería lo siguiente: masas de aire con un contraste de temperatura, hielo en la troposfera, ascensión a gran velocidad de masas de aire húmedo.


Ahora os invito a que hagáis un pequeño viaje con Jorge y con servidor. Poneos ropa vieja, porque vamos a explorar una cueva con lago subterráneo.
Durante el viajecito, podréis observar formaciones geológicas fascinantes, haréis rápeles no aptos para personas con vértigo, pues no en vano descendemos unos 100 metros bajo la montaña. Y finalmente, tras unas cuantas horas de exploración, llegamos al lago. Pues bien, aunque yo no haya estado en el lago gigante, si que he estado en otros subterráneos, y en ninguno vi tormentas. Es fácil comprender la razón. No podemos encontrar diferencias de temperaturas tan grandes como para que se produzcan movimientos de aire tan rápidos como para que se produzca la separación de cargas. A demás, la temperatura media de una cueva es de unos 10 grados. A esta temperatura no aparece hielo, más razón para que no haya rayos.

A demás vamos a tener en cuenta otro factor importante. En la película, en el momento en que los protagonistas se encuentran en el centro de la Tierra, se está produciendo un calentamiento. Si la temperatura es de unos 40 grados, dato que nos dan en la película, es imposible la formación de precipitaciones.

La conclusión es que las tormentas son fenómenos que se forman en unas circunstancias muy particulares. Son muy habituales, ya que las condiciones que se dan en la atmósfera así las favorecen, pero en cuanto tenemos un techo de caliza sobre nuestras cabezas, todas esas condiciones desaparecen. Y se me olvidaba un pequeño apunte. Las tormentas tienen de media unos 10Km de extensión, y no se conoce en el mundo ninguna cueva en la que haya salas de 100Km cuadrados. Por lo tanto, aunque espectaculares en el cine, las tormentas subterráneas vienen a ser algo bastante improbable, aunque nunca se sabe, quizás cerca del núcleo hay un aparato fabrica hielo que favorece ciertos fenómenos. Apliquemos aquello de “suspensión of disbelieve” .


Por esta vez, creo que nos conformaremos con esta breve explicación. Como curiosidad, fue Benjamin Franklin quien demostró que los rayos son descargas eléctricas.

No olviden supervitaminarse y mineralizarse.